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El aumento de sueldos anunciado por el Gobierno Nacional, es inoportuno y solo propiciará un aumento en la tasa del desempleo y subempleo, indicó el Ing. Hermel Flores Maldonado, Presidente de la Cámara de la Construcción de Quito.
En los actuales momentos no es adecuado que el gobierno decrete un incremento de los salarios ya que el decrecimiento de la economía ha incidido en la disminución del empleo a nivel nacional, por lo que es necesario más bien cuidar que no se pierdan las plazas de trabajo.
Indicó el dirigente gremial que las ventas de los proyectos de vivienda han disminuido en lo que va del año un 30% y como consecuencia de ello ha provocado igualmente la disminución de fuentes de trabajo.
Señaló que la construcción es una de las actividades que genera fuentes de trabajo directa e indirecta; por cada plaza de trabajo en la construcción se producen dos en los otros sectores productivos.
La construcción de 30 mil viviendas por año ocupa en promedio a 120 mil trabajadores de manera directa.
La mano de obra tiene un impacto significativo en el costo total de las viviendas, por lo que el incremento anunciado del salario mínimo a 320 dólares mensuales ocasionaría un incremento del costo de las viviendas de la siguiente manera:
Las viviendas de interés social subirían un 14 % y para las de sectores medios y altos un 18%; esto significa que una casa que hoy cuesta 6 mil pasaría a costar 6 mil ochocientos cuarenta y una casa de 50 mil llegaría a valer 59 mil dólares.
El impacto todavía sería mayor si el salario mínimo llegaría al valor del costo de la canasta familiar de 519,30 dólares mensuales; esto produciría un incremento del costo de las viviendas a los siguientes valores:
Las viviendas de interés social subirían un 41 % y para las de sectores medios y altos un 54%; esto significa que una casa que hoy cuesta 6 mil pasaría a costar 8 mil cuatrocientos sesenta y una de 50 mil llegaría a valer 77 mil dólares.
Estos incrementos producirían una disminución sustancial de la capacidad económica de los hogares para adquirir vivienda y por consiguiente una reducción de la construcción de viviendas con la consiguiente afectación al empleo en el sector.
Finalmente, indicó el Ing. Flores que en el país existe una gran demanda de vivienda. El 75% de esta demanda se encuentra en el segmento popular por lo que se debería propender, más bien, a incrementar la construcción de viviendas para este sector de la población con lo cual se generaría más empleo, más producción y redundaría en el mejoramiento de la economía nacional. |