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Colapsabilidad de los suelos del nuevo Aeropuerto de Quito PDF Imprimir E-Mail

Titulo : Colapsabilidad de los suelos del nuevo Aeropuerto de Quito
Fecha de Creación : 20/05/2003
Autor : Ing. Pfander Cazar
Artículo :1.- UN CONTROVERTIDO SUELO. 

La colapsibidad de los suelos es un tema muy controvertido a la hora de aplicar las soluciones; y lo es mas controvertido si hay que trabajar en una obra que cubre una gran extensión de terreno, como es el caso de un aeropuerto.

No es mi intención, ni remotamente, cuestionar el trabajo realizado para la gran obra del “Nuevo Aeropuerto de Quito”. Considero que el sitio escogido es bueno en todos los órdenes: topográficos, aeronáuticos, urbanísticos, sólo que hay que tomar conciencia que es un “suelo con problemas”, pero ellos son solucionables a luz de la Mecánica de Suelos.

El Nuevo Aeropuerto se ubicará en la llanura de Caraburo, inmediatamente al sur de la pirámide que en 1740 construyó la Misión Geodésica Francesa, esto es al nor-occidente de la parroquia de Yaruquí.

A propósito de la conformación de la Misión Geodésica Francesa, bien vale aclarar el error de un periodista quien merece estar en la “Cárcel de Papel”. En el diario El Comercio, el domingo 15 de diciembre del 2002, en el artículo “Los Andes historia y vida de las montañas” que habla sobre el libro de Marcela García y Bernard Francou se afirma “No lo hacen solos, lo hacen de la mano de los científicos, los académicos franceses – Humboldt, Godín, La Condamine-“ Que error, por Dios, Alexander Von Humboldt fue alemán y La Condamine murió cuando Humboldt tenía 5 años.

El terreno, morfológicamente, se presenta como una terraza inclinada hacia el NNW, con pendientes no mayores al 5%, limitada al norte, este y oeste por profundos cañones causados por la socavación y erosión de los ríos Urabia, Santa Rosa y Guambi, respectivamente. Esta gran llanura ubicada alrededor de la cota 2350 m.s.n.m. se originó como consecuencia de procesos volcánicos de la época cuaternaria, depositándose los diferentes materiales en ambientes variables: lacustres y eólicos.

Litológicamente, se encuentran, en su parte basal, aglomerados y cenizas contaminadas con aglomerados en capas de diferentes espesores. Cubriendo esta formación se encuentran diferentes paquetes de materiales formados en ambientes lacustres, conocidos geológicamente como formación Chiche.
Hace ya casi 20 años, la Consultora IDCO ejecutó para el Nuevo Aeropuerto los primeros Estudios de Mecánica de Suelos; luego el muy interesante tema del suelo colapsivo fue estudiado por la Compañía Ecuasuelos (1988), el Ing. Ricardo Salvador (1989), los ingenieros canadienses de las empresas Golder Associates Ltda y Víctor Milligan (año 2001) y por el autor de este artículo (por encargo de la Compañía Techint, año 2002).

En parámetros de la “Mecánica de Suelos no Saturados”, en el nuevo aeropuerto se encuentran arenas limosas y limos arenosos no plásticos y colapsibles; ellos en los primeros metros superficiales, están en su mayoría secos y muy sueltos.

Se llama colapsible al suelo que sufre fuertes asentamientos repentinos cuando el terreno se satura con agua. En el caso que nos ocupa no hay duda sobre la gran posibilidad de colapso, pero las soluciones constructivas son muy polémicas en función sobre todo de sus costos y tiempos de ejecución.

Los análisis teóricos y las soluciones matemáticas respecto al comportamiento ingenieril de los suelos no saturados, en la actualidad, son comúnmente vistos como más complejos y de más difícil compresión que los correspondientes a suelos saturados. Estamos viviendo el largo camino que los investigadores y los ingenieros prácticos tenemos que recorrer desde el descubrimiento de la base científica relacionada con un fenómeno ingenieril, hasta determinar en qué medida se cumplen las bases teóricas y las soluciones matemáticas dadas por la “Mecánica de los Suelos no saturados” en la práctica de la ingeniería geotécnica. Las soluciones ingenieriles tienen que darse obligadamente aplicando buenos y sanos criterios, aunque no tengan exactos sustentos matemáticos porque ellos, en este caso, por ahora no existen.


2.- OBSERVACIONES “IN SITU”

En una de nuestras más importantes observaciones, pudimos apreciar que la colapsibilidad se hace presente en el campo, muy puntualmente, en los últimos 700 m del lado norte donde se ubicarán las pistas, por la saturación producida por un canal de riego ahora en desuso. Coincidentalmente, en este lado norte, la vegetación se hace más árida, casi desértica, con presencia de cactus con tunas.

En el centro y sur de las pistas, el caso es contrario, allí la saturación producida por acequias que derraman el agua y un estanque precariamente impermeabilizado, no causan visibles problemas superficiales de asentamientos, pero si afectan grandemente a la resistencia mecánica del suelo. También otros 5 ex reservorios agrícolas de agua no han causado problemas visibles de asentamientos.

En el extremo sur del aeropuerto, en el talud de la quebrada Santa Rosa, se hacen presentes gruesas capas de pómez subyacentes a un delgado estrato de cangahua muy resistente.
3.- DEFINICIONES SOBRE COLAPSIBILIDAD Y EFECTOS DEL HUMEDECIMIENTO:

Se llama colapsible al suelo que sufre fuertes asentamientos bruscos y repentinos cuando se satura parcial o totalmente.

El humedecimiento del suelo colapsable produce una sustancial disminución de la resistencia mecánica del suelo.

Las causas principales del colapso en lo suelos son: la destrucción de los enlaces capilares por humedecimiento, la lixiviación de los agentes cementantes o el ablandamiento de lo enlaces arcillosos.

El humedecimiento local poco profundo ocurrido por inundación de la superficie, el rompimiento de una tubería de conducción y el consecuente humedecimiento profundo producen un substancial y desigual hundimiento.

El índice de colapsibilidad “i” mide la susceptibilidad del suelo al colapso, cuando el suelo soporte o no una carga
i = e/1+eo e = variación de la relación de vacíos cuando se inunda en el laboratorio de Mecánica de Suelos, el cuerpo de prueba sujeto a un determinado nivel de esfuerzo.
eo = relación de vacíos antes de la inundación.

En el caso del Nuevo Aeropuerto de Quito, si el suelo está cargado con una presión de 2.0 K/cm2 y de pronto se lo satura con agua, el suelo se asienta en promedio 6.50 cm. por cada metro de altura de suelo saturado. En este caso el índice de colapsibidad es 0.065.
(Ver gráfico Índice de Colapso v/s Presión)


4.- PROPIEDADES GEOTÉCNICAS DE LOS SUELOS DEL NUEVO AEROPUERTO:

Las propiedades índices de los suelos hasta 1,50 m de profundidad varían de la siguiente manera:

Clasificación SUCS: SM y ML (arenas limosas y limos no plásticos)
W% natural entre 6.0 al 16 %; d en estado natural 1,20 a 1,50 T/m3
Pasa malla Nº 4 = 100 %
Pasa malla Nº 40 = del 85 al 95 %
Pasa malla Nº 200 = del 42 al 60 %
d máximo (Próctor modificado) entre 1,60 a 1,90 T/m3
W % óptimo (Próctor modificado) entre 13 al 16 %
En los 39 ensayos ejecutados en el consolidómetro del laboratorio, no se presentó colapso por el sólo incremento de presiones de hasta 4.0 K/cm2 cuando el suelo permanece saturado.

No existen aguas subterráneas.

El problema de colapsibilidad se presentará sólo si se satura el suelo, como sucedió en el sector norte del nuevo aeropuerto porque hubo un canal de riego no revestido y el drenaje no revestido de una piscina.

El agua infiltrada desde el estanque precariamente impermeabilizado, en el sector de la perforación P N° 5 A-C, sólo humedeció el suelo disminuyendo sustan-cialmente la resistencia a la penetración estándar N(SPT) como consta en los “Perfiles estratigráficos comparativos entre dos perforaciones cercanas P N° 5-C y P N° 5 A-C”. Ver anexo.

Si en las obras del Nuevo Aeropuerto de Quito cuidamos de que no se sature el suelo, no se producirá el problema de colapsibilidad.

Como se indica en el informe geológico, las capas de gravas y arenas de pómez se encuentran muy profundas, tal que no ayudarán a llevar el agua para causarnos problemas.

No descartamos la necesidad de más investigaciones geotécnicas, incluso con la inyección de agua en perforaciones para observar los efectos del agua en profundidad.


5.- LAS RECOMENDACIONES:

5.1 Cimentaciones de edificios:

No hay polémica en las recomendaciones para la construcción de las cimentaciones de edificios livianos y pesados; todos estamos de acuerdo en diseñar elementos totalmente seguros, porque un asentamiento de ellos produce daños de difícil reparación y muy difícil estabilización del suelo luego de la construcción.


5.2 Drenajes:

Todos concordamos en poner el máximo cuidado en los drenajes.

Se utilizarán tubos de concreto, con juntas flexibles. Los tubos se asentarán sobre concreto pobre, con una superficie de contacto en un mínimo al 60% de su diámetro exterior. Abajo del replantillo de concreto pobre, el suelo natural del lugar será excavado 50 cm.; el fondo de esta excavación será compactado, luego vuelto a colocar el “suelo natural”, compactado en capas de 10 cm.
5.3 Las Terracerías:
La polémica está en la construcción de terracerías; en el caso del Nuevo Aeropuerto de Quito, los cortes son de hasta 4.0 m de altura y los rellenos de hasta 8.0 m.

A continuación resumimos apretadamente las recomendaciones dadas por los diversos consultores para la construcción de terracerías, habida cuenta de que la aplicación o no de ellas causan gran incidencia en los costos de construcción de las pistas.


5.3.1 Ecuasuelos:

Suelo de subrasante en corte: Remover y compactar 1.20 m de altura.

Suelo natural en contacto con el relleno: desalojar la capa vegetal, remover y recompactar 0,50 m., además un “sobreancho de confinamiento de 2,50 m a lo largo de la pista y a cada lado.


5.3.2 Victor Milligan (Canada):

Excavación de la subrasante o suelo natural en el contacto con el relleno = 1.0 m.- Extensivo mejoramiento del suelo por inundación con agua, más compactación dinámica por caída de grandes pesos y/o densificación con pequeñas cargas explosivas.

Para evitar la erosión causada por el viento o el agua, la superficie del suelo de los rellenos compactados bajo el pavimento serán mejorados con cemento o con cal.

Cortes con taludes de 4 a 5 m: se usarán bermas inclinadas hacia adentro para poder colectar el agua y controlar la erosión de la cara de suelo expuesto. Para taludes planos se protegerán con un riego asfáltico o equivalente.


5.3.3.- Golder Associates Ltda. (Canadá):

Luego de la limpieza integral del material orgánico, se excavará en las áreas de corte y de relleno (menores a 1.0 m de altura) una profundidad adicional de 1.0 m. y en las áreas de relleno mayores a 1.0 m. de altura la superficie del suelo natural de contacto se excavará y recompactará por lo menos 0.5 m.

El suelo natural a ser expuesto permanentemente deberá ser altamente precargado e inundado durante una semana por lo menos.
Para la alta compactación se usarán rodillos neumáticos con grandes llantas y baja presión (40 a 50 p.s.i.) Se hará un tramo de prueba.

Se espera con este tratamiento asegurar por lo menos 2.0 m. de suelo compactado en todos las terracerías, sean en corte o en relleno.

5.3.4 Pfander Cazar:

5.3.4.1 En las zonas de corte, para conformar la subrasante, se deberá remover un espesor de un metro de suelo y compactarlo al 100% de la máxima densidad Próctor Modificado, con la humedad óptima.


5.3.4.2 En las zonas de relleno, luego de desalojar la capa de suelo con vegetales se excavará un espesor de 1,0 m. de suelo y se lo compactará al 95 % de la máxima densidad Próctor Modificado, con la respectiva humedad óptima. Esta es una capa de interface.


5.3.4.3 Los rellenos pueden ser construidos con los suelos del lugar, pero bien homogenizados (mezclados), compactados al 100% de la máxima densidad Próctor Modificado con la humedad óptima.

5.3.4.4 En los rellenos existirá un sobre ancho de confinamiento de por lo menos 2,50 m a cada lado y a todo lo largo de las pistas y retornos.


5.3.4.5 Las obras de drenaje garantizarán el 100% que el suelo no se humedecerá, peor que el suelo se sature. Las pendientes longitudinales y transversales de las pistas, patios y espacios al aire libre, garantizarán una rápida evacuación de las aguas de lluvia, de riego de jardines o de eventuales rotura de conductos. Las cunetas, canales y cajas de drenajes serán revestidas de hormigón y el suelo de contacto con el revestimiento, fondo y paredes, serán compactados al máximo posible en un espesor mínimo de 50 cm., en capas de 10 cm. En la suposición de que las cunetas y canales de drenaje se agrieten y pase el agua, se construirán bajo ellas subdrenes de 1,20 m de profundidad, mínimo, con geotextiles no tejidos que forren perimetralmente al material granular filtrante. Los subdrenes tendrán salidas al exterior para que evacuen el agua.


5.3.4.6 Para evitar problemas puntuales de colapso del suelo, sobre la subrasante de pistas, patios y espacios pavimentados al aire libre, se colocará una geogrilla tejida biaxial, similar al “TRC-Grid “ o “Enkagrid TRC” de las fábricas Maccaferri o Colbond. La geogrilla ejerce la función simultanea de la geomalla biaxial y del geotextil no tejido, es decir, funciones de refuerzo, separación y filtración al mismo tiempo. Sobre la geogrilla se colocará la sub base granular. La geogrilla, formará parte estructural del pavimento con el consecuente ahorro de espesores.
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5.4. Instalaciones sanitarias y de vapor:

Las instalaciones de agua potable, aguas servidas, aguas lluvias y vapor, se dispondrán de tal manera que ellas lleguen a cada bloque de edificios en forma independiente y directa, es decir, las instalaciones serán exteriores, no pasarán de un bloque a otro, ni cruzarán juntas de construcción o dilatación ente bloques de edificios.

5.5 Cañeros para cableado eléctrico:

Abajo del “envelope” el suelo natural del lugar será excavado 50 cm; el fondo de esta excavación será compactado, luego vuelto a colocar el “suelo natural”, compactándolo en capas de 10 cm.

5.6 Grado de compactación requerido del suelo natural del lugar, para el fondo de cimentaciones pequeñas, canales, cañeros eléctricos:

Por cuanto para los elementos citados no se utilizan equipos de compactación pesados, el grado de compactación se fijará en el campo luego de realizar una prueba con el equipo óptimo disponible; lo ideal será obtener el máximo peso específico seco con la humedad óptima correspondiente.

 

 
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